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Cultura
Culminó el festival de cine “Oberá en Cortos”
La copiosa lluvia caída durante el fin de semana no amedrentó a los espectadores obereños y de otras ciudades de la provincia y de la región que prácticamente colmaron las salas del Cine Teatro Oberá y la C.A.L.O (Cooperativa Agrícola Limitada Oberá) durante las últimas tres jornadas del festival correspondientes al viernes 16, sábado 17 y domingo 18, culminando así con una gran afluencia de público y un balance positivo luego de haber tenido inicio el martes pasado tras brindarse una charla en homenaje al artista plástico y escultor Abelardo Ferryra.
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Como a todo lo largo de la semana, fueron proyectadas realizaciones cinematográficas y documentales que se alternaron con distintas actividades itinerantes, conferencias y talleres, brindadas en las instalaciones de la ex Cooperativa Agrícola Oberá, pero también en distintas pubs y discotecas de la ciudad, así como en plena calle, en carpas instaladas a tal fin, como las ubicadas por calles Córdoba y San Martín, donde artistas y comunicadores pudieron acercar durante todos estos días, sus productos al público en general.


Luego de una semana de cortos, en los que la crítica y el análisis se entretejieron con las necesidades sociales y culturales más urgentes, extendiéndose durante seis días casi como una especie de epidemia por todo Oberá; a las precipitaciones de un "finde" literalmente pasado por agua, se le sumó una lluvia de turistas atraídos por el festival, que venidos principalmente de Posadas, pero también de Buenos Aires así como de otros países, pudieron asistir a diversos espectáculos, extendiéndose saludablemente esa propuesta de reflexión y esparcimiento, como el espíritu mismo del festival, y muy a pesar de la lluvia, a cada rincón de la ciudad.


Entre los distintos eventos y realizaciones llevados a cabo en el transcurso del fin de semana, se destacaron la serie de clips documentales acerca del avance de las plantaciones de soja en Paraguay, proyectados en el marco del ciclo de Cine y Militancia durante la cuarta jornada, y presentados por delegados de distintas organizaciones y productoras audiovisuales, en los que pudo verse a habitantes de las zonas rurales exponiendo la dramática situación a la que son empujados en la actualidad, a raíz de la venta y plantación indiscriminada de decenas de miles de hectáreas, y en ocasiones de comunidades enteras, ubicadas no muy lejos de aquí, en pleno corazón del país guaraní. El recital de Tonolec por su parte, brindado el sábado a la noche en la disco Slice, el dúo chaqueño de fusión electro-toba, que ya supo desembarcar con éxito en Buenos Aires, y que a pesar de haber suspendido el concierto a la quinta canción por problemas de sonido, fue sin duda lo mejorcito de aquella noche. Y el filme Los peones de Malvinas, de Roberto Lerena, proyectado el domingo al cierre del festival en el Espacio entre Fronteras del edificio cooperativo, tuvo finalmente, el mérito de instalar los aspectos mas crudos de la guerra a la vez que suscitar los deseos más íntimos de patriotismo ente los espectadores.


El festival de cortos de Oberá, que la Productora de la Tierra viene realizando desde hace casi una década junto a otras entidades e instituciones, ha culminado así su séptima edición, muy lejos de agotarse en el mero debate y la exposición, y dando lugar en cambio, a un verdadero espacio de transformación institucional, apuntado como dice su eslogan, al fomento de la "identidad y la diversidad cultural" , por medio del diseño y de la gestión de proyectos enmarcados en las políticas culturales y en el desarrollo de la industria audiovisual, tanto a nivel nacional como internacional, pero siempre atentos a las inquietudes propias de la región, que se ven necesariamente reflejadas en el plano de la cultura.


"Ensayos audiovisuales"


Entrevista con Ana Zanotti*


La documentalista fue invitada al festival de cortos para dar una charla sobre como presentar proyectos en el marco de una convocatoria lanzada por el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), en cuya edición anterior fue seleccionada. En el salón principal del Espacio entre Fronteras ofreció una charla en la que refirió a posibles postulantes, la modalidad de presentación de proyectos documentales, acompañando en esta ocasión, además, a estudiantes de las carreras de Comunicación Social y Antropología de la Facultad de Humanidades de la UNaM, que el año pasado participaron de un laboratorio de creación audiovisual antropológico organizado por ella.


¿Cómo surge la idea de hacer ese laboratorio?


Uno sabe que los materiales audiovisuales llegan, convocan, tocan, provocan la reflexión, o sea, transforman, o por lo menos plantean temas como para que se pueda pensar juntos de alguna forma, entonces dentro del ámbito de la carrera de antropología social, particularmente, hasta ese momento no se habían realizado instancias temáticas de formación en lo audiovisual y muchas veces, sobre todo los alumnos, me preguntaban cuándo vamos a hacer algún seminario, algún taller para poder aprehender las herramientas audiovisuales y poder buscar otra manera de canalizar la difusión de nuestras investigaciones: investigar pero no para describirlo en un informe impreso sino presentado con imágenes. Puede haber interés por hacerlo pero se debe desarrollar en un marco institucional que es lo mas complicado, y el año pasado se dio esta posibilidad, e incluso fue una actividad que conto como una materia, o sea, tuvo una puntuación curricular. Lo íbamos a hacer por única vez por el momento, estaba planteado como un laboratorio, no como un taller o un seminario, que es una cosa más organizada y repetitiva, sino como un experimento. Me pareció interesante que siendo que hay en la facultad esta carrera de Antropología que esta intentando empezarlo, desde los chicos por lo menos; en otras carreras como la de Comunicación, que ya vienen trabajando o pensando el tema de los medios, y desde otras carreras que también aportan cosas muy interesantes, pensé, por qué no armar un grupo que este conformado por alumnos de dos carreras apuntado a producir un material, hecho mediante esta negociación, esta forma mezclada, híbrida, entre cuerpos teóricos que no son iguales, que apuntan todos hacia lo mismo y que en la Comunicación tiene mas especialización en algo mientras que en Antropología se orienta hacia otras cosas.


¿Se puede encuadrar este trabajo dentro de lo que se dio a conocer en esta versión del festival como "cine antropológico", en el sentido de que plantea una especie de paralelo con otros cortos vistos aquí, hechos no por alumnos o dentro de un marco institucional, sino por "la propia gente", en donde se percibe un ajuste muy vago a lo que tradicionalmente se entiende por el lenguaje cinematográfico y en los que por lo general se mantiene una edición lineal y se carece casi de ambientación musical, priorizando aquello que se ve por sobre lo que nos pueda sugerir, en un intento de brindar una sensación de naturalidad, si se quiere, y de que el relato esta estructurado efectivamente por quienes aparecen en ellos, de acuerdo con sus propios intereses y expectativas? ¿Qué dificultades presenta, por otro lado, el uso antropológico de este tipo de herramientas?


Este fue nuestro primer encuentro con las herramientas audiovisuales, aprender a manejarlas necesita de todo un tiempo de maduración, de entrenamiento, de cometer errores y aprender de ellos, de construir juntos, de ver que cuando algo no va por un lado se deben buscar otros caminos; no es una cosa mágica que se pueda hacer en dos o tres meses de trabajo. En mi caso ya hace veinticinco años que trabajo en el medio audiovisual y constantemente aprendo cosas. Por un lado tenés el uso de la herramienta en sí, la tecnología siempre presenta una barrera, este es un elemento que, si bien uno esta acostumbrado a ver televisión, utiliza mucho el celular, usa máquinas de fotos que pueden hasta filmar algo, es diferente cuando vos querés usar eso como lenguaje. Entonces, una cámara tiene sus dificultades también, una cámara de video tiene muchas cuestiones que tienen que ver con la luz, con el sonido; nosotros no teníamos herramientas para trabajar dentro de la facultad, sabíamos que íbamos a tener que ver cómo conseguíamos cámaras y micrófonos, ver si alguien nos las prestaban. Por otro lado, yo no llamaría a esto "cine antropológico", por que las categorías así, "duras", no van; estas fueron cuatro miradas, nosotros le llamamos "ensayos audiovisuales", con perspectiva antropológica, por que había una búsqueda, una investigación, que llevo un cierto tiempo y que la realizaron distintos grupos "híbridos" de los que te hablé. Estamos hablando de tres integrantes en el grupo más pequeño a seis, que tuvo el grupo con más gente, completando veinte chicos que participaron del taller, y cada uno de los trabajos que llevaron adelante, tenia que tener gente de las dos carreras (Comunicación y Antropología) para que las dos miradas estuvieran allí presentes. Los temas tuvieron que ver con Posadas, centralizados en cuestiones urbanas por que para todo teníamos elementos de producción, en cuanto a recursos, bastante limitados como para viajar a tomar temas de otro lugar. Dentro de lo cotidiano, del día a día que vos tenés, la idea fue cómo transformar eso en un producto de 10 a 20 minutos, que era el límite que acordamos, pero lo importante era que los chicos lo exploraran, lo investigaran, lo debatieran, se quedaran con que si este tema les interesaba, por qué, y en el grupo lo asumieran todos como un tema común.


¿Cuándo decís "temas de Posadas", te referís a una delimitación territorial o crees que hay temas específicos que tienen que ver con la realidad de nuestra ciudad?


No, los temas pueden ser universales; por ejemplo, un tema es "la hora de la comida al mediodía", que puede suceder en cualquier lugar, pero ellos el marco territorial en que se movieron fueron distintas situaciones que suceden en la ciudad de Posadas, y cada uno de los temas tenia algo que los ponía en relación. Otro de los temas fue los oficios tradicionales y todo lo descartable actual que eso sucede también en muchas partes pero es parte también del proceso que aprendimos de esta globalización que busca planchar, homogeneizar, pero la cosa de la diversidad esta y por suerte cada vez tiene mas fuerza.


¿Fue difícil encontrar situaciones de precarización laboral en Posadas?


No. Lo que cuesta es poder llegar a entenderlas. Eso para mi es lo mas rico de este espacio de laboratorio que tuvimos, por que cada cual tiene un punto de vista y sabemos que lo mas difícil de la sociedad nos cuesta entenderlo, entonces ante la presión de tener que hacer, por que los chicos tenían que aprobar una cátedra, una materia, y yo no iba a dar un aprobado que no tuviera que ver con haber puesto el cuerpo por lo menos para poder realizarlo. Obviamente los trabajos tienen cosas para mejorar en todo sentido, como cualquier trabajo, pero la experiencia en sí, fue lo que considero más valioso. O sea que juntos se encontraron con una dificultad nueva, como cómo editar; usar un programa de edición de video es algo que no mucha gente utiliza, generalmente los profesionales o por ahí jóvenes entusiastas que los bajan de internet y se fijan en youtube o esas herramientas que están tan a disposición y experimentan. En este caso fue conseguir quien tuviera una (computadora) portátil e instalar ahí un programa, yo les fui enseñando lo básico de cada cosa y ellos fueron realizando, yo los fui como acompañando, esa fue nuestra experiencia del año pasado. Finalmente terminamos trabajando el doble de tiempo que se había previsto, por que para la edición, que es el montaje y la compaginación, por un lado uno tiene que saber como ese programa funciona, como hay que apretar los comandos, y por el otro, cómo uno adopta esa decisión, ese concepto de ver cómo esto que ha registrado pasa a ser una historia, de diez a veinte minutos, o sea, todo un universo que se enmarca en un tiempo breve y que tiene que estar trabajado en conjunto. A lo largo de las reuniones, íbamos trabajando y reflexionando sobre aspectos que tienen que ver con el cine y la antropología, la representación del otro, que es la manera de cómo nosotros "contamos" al otro en nuestras películas, toda una reflexión teórica que al mismo tiempo seguía una búsqueda entre los distintos grupos de posibles temas y ver materiales de este tipo realizados por otros profesionales en otros lugares a fin de encontrar recursos y estilos y aprender como se hace un guion, como se organiza un proceso de producción, los roles cuales son, de qué se encarga cada uno, en el caso de la fotografía, que tenemos que saber como básico, etc.


¿Qué otros temas tocaron?


Además del tema de los oficios y la hora de la comida, los graffitis, que se llamó "Tomando la ciudad", a partir de algunos de los grupos de artistas que realizan pintadas en distintos lugares de la ciudad, y el cuarto trabajo, que se llama "Desorillados", que toma la afectación de la gente de la costa que hoy se encuentra relocalizada.


¿Costo mucho definir los temas?


En algunos casos nada, y en algunos casos, mucho, por que había bastantes más temas de los que finalmente se hicieron y por que también veíamos que fueran cuestiones realizables. El grupo que planteo los oficios trabajo con un relojero, una modista y un afilador, entonces desde lo pequeñito y cotidiano, lo de todos los días, lo "antropológico" si querés, van contando cual es su perspectiva hacia eso que no es lo que en este momento tiene el poder, sino que es marginal y se encuentra cada vez menos. Recuerdo que durante los debates ese mismo grupo planteo trabajar lo opuesto, sobre los "rebusques", ese trabajo precario también al cual los jóvenes hoy tal vez sí o sí tienen que aceptar o recurrir por que no tienen posibilidades de tener un trabajo verdadero, con toda la dignidad que hace falta, con toda la remuneración y la ubicación social, entonces me dijeron ¿qué hace un estudiante para poder estudiar?, y era muy interesante también, pero después dijeron, vamos a hacer una comparación entre los oficios tradicionales y los rebusques de hoy, y por ahí era un objetivo que excedía los diez minutos por corto que nos habíamos impuesto y las horas de trabajo que le podíamos dedicar. Cada uno de estos videos tuvo un recorrido diferente, a uno le puede gustar o no, pero igual hace pensar.


¿En qué momento reciben la invitación por parte de la organización de Oberá en Cortos?


Hace muy poquito. Estos trabajos fueron expuestos con anterioridad en el aula magna de la facultad de humanidades y han ido a otros festivales también. Ahora van a ser proyectados en Jujuy.


¿Qué antecedentes tiene este tipo de experiencias en otras universidades del país?


Existe una materia en la carrera de Antropología, en universidades como la UBA, la de Rosario y la de La Plata, que se llama Antropología Visual, que a mi me gusta más llamar Antropología "audiovisual", en donde se reflexiona acerca del modo con que las imágenes y los sonidos interjuegan en el intento de reflejar la realidad mediante estas herramientas. Algunos lo hacen como un seminario, en algunos lugares se dicta hace más de veinte años, es parte del currículum de los que están estudiando Antropología. Acá no esta dentro del programa, estuvo circunstancialmente durante el año pasado y veremos que pasa más adelante. A mi me gustaría instalarlo como un espacio regular, me gusta la idea de que sea en más de una carrera.


¿Cómo ves el encuentro entre el público en general y los cortos que se proyectan, en la versión de este año del festival de Oberá en Cortos?


Yo creo que la gente que va a un festival tiene ganas de ver cosas diferentes, que permiten pensar también de maneras diferentes. Estaba pensando en la película sobre los peones de Malvinas que acabamos de ver y me quedé reflexionando sobre el recibimiento tan frío que hicimos de nuestros soldados al volver de la guerra y cómo recibimos de un modo parecido hace muy poco a la selección nacional. Te hace pensar un poquito en por qué como sociedad no apoyamos a los que pelean por nosotros. Yo creo que el cine provoca en nosotros algo que hace que ya no seamos los mismos, lo que no quiere decir que vaya a cambiar todo, pero ayuda. A mi me parece que lo que acá sucede es un privilegio, y todos dentro de la provincia deberíamos no solamente decir sí, hay un festival, sino en algún momento acercarse y brindar su apoyo a la gente que lo realiza, que lo necesita.


¿Qué posibilidades ves de que la Universidad de Misiones dicte una carrera de cine?


No sabría qué decirte, en la Facultad de Humanidades lo veo muy poco factible, pero es un proyecto que la Facultad de Arte lo viene teniendo y que con la implementación de la nueva ley de servicios de comunicación audiovisual recibió mucha atención por parte del Consejo Asesor, que vino a ver en qué estado estaban las cosas y adelanto el llamado para la producción de muchas horas de material audiovisual que va a ir a todo el sistema para que estén presentes las realidades de todos los lugares y, entre otras cosas, cada región. El centro, para toda la región del NEA, es la Facultad de Arte de Oberá.



Valentin Plastino (Fotos: Prensa Oberá en Cortos)



 


 


*Documentalista y antropóloga; egresada de la Universidad Nacional de Misiones.



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